SALUDABLESS

El temor agudiza los sentidos. La ansiedad los paraliza

Estrés

El estrés es el tráfico de parachoques a parachoques cuando tienes prisa. Es una enfermedad preocupante, una discusión con tu pareja, un trabajo que se vuelve amargo. Es la necesidad de cuidar a un padre enfermo y un montón de facturas impagas.

Empresaria estresada en crisis de creatividad. Foto gratis

El estrés tiene muchas caras y se infiltra en nuestras vidas desde muchas direcciones. No importa qué lo cause, el estrés pone al cuerpo y la mente al límite. Inunda el cuerpo con hormonas del estrés. El corazón late. Los músculos se tensan. La respiración se acelera. El estómago se revuelve.

La respuesta del cuerpo al estrés se perfeccionó en nuestra prehistoria. Llamada colectivamente la respuesta de “lucha o huida”, ha ayudado a los humanos a sobrevivir a amenazas como ataques de animales, incendios, inundaciones y conflictos con otros humanos. Hoy en día, peligros obvios como esos no son los principales factores que desencadenan la respuesta al estrés. Cualquier situación que perciba como amenazante, o que requiera que se adapte a un cambio, puede desencadenarla. Y eso puede significar problemas.

El estrés crónico puede provocar hipertensión arterial y enfermedades cardíacas. Puede debilitar el sistema inmunológico, aumentando la susceptibilidad a los resfriados y otras infecciones comunes. Puede contribuir al asma, trastornos digestivos, cáncer y otros problemas de salud. Una nueva investigación incluso apoya la noción de que los altos niveles de estrés de alguna manera aceleran el proceso de envejecimiento.

Comparte en las Redes

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on whatsapp
WhatsApp
Share on email
Email
Share on print
Print